Tres árboles, un poblado celta y un castillo.

He llamado a esta ruta así porque el objetivo era visitar tres árboles singulares (encina El Romo, alcornoque Galaperales y encina Tomillares); además estaba previsto visitar el Castrejón de Capote, un poblado celta  próximo a Higuera la Real, en el sur de Badajoz y, finalmente subir al Castelo de Noudar, en Barrancos, Portugal.




En esta ocasión, la salida tenía como objetivovisitar estos sitios por lo que el trazado comprendía carreteras y los caminos  precisos para llegar a ellos; por tanto, no ha sido una salida trail convencional en el sentido de rodar por pistas por el simple placer de hacerlo.

El primer objetivo estaba muy cerca de la salida, apenas a 35 Km. de Badajoz; se trata de la encina El Romo o encina Madre. Se accede a ella tomando un camino rural y recorriendo unos 3 Km. La pista no ofrece casi ninguna dificultad técnica porque es ancha y en buen estado general, pudiéndose hacer con motos trail grandes. Pero,... no pude llegar a ella y el motivo fué muy simple: las vacas; sí, por tercera vez consecutiva, las vacas se interponen en mi ruta. En esta ocasión, quedándome menos de un kilómetro para llegar a la encina, justo junto a las ruinas del castillo de Los Arcos (s. XV), el camino estaba invadido por un centenar de vacas "colorás". Me paro a una distancia razonable y miro con los prismáticos, viendo que la pista serpenteaba entre ellas. ¿Paso?, ¿no paso? me preguntaba. En teoría son vacas mansas, pero, es  que eran muchas vacas mansas juntas y ¿que pasaría si se asustan y empiezan a correr de una lado para otro estando yo en medio?.
Vacas "colorás" cortando el camino.

 No sé si por sentido común, o más probablemente por miedo decido dar la vuelta. Así que el primer objetivo de la ruta se queda sin cumplir. Una lástima porque siempre me parece bonita la contemplación de uno de estos vetustos y enormes árboles. Esta encina tiene unos 600 años, el perímetro del tronco es de unos cinco metros y la copa abarca unos treinta. Su localización exacta es: 38º36'42.71"N y 6º53'46.56"W.

Un tanto contrariado por haber empezado mal el día continúo hacia el siguiente punto de interés de la ruta: la visita al alcornoque Pedregales, cerca de la localidad de Fregenal de la Sierra, próximo al Santuario de la Virgen de Los Remedios; pero sin conocer la localización GPS y con la duda de cómo sería el acceso. Pues bien, resultó que el acceso hasta la ermita se hace por una carretera asfaltada de seis kilómetros, entre dehesas, que es el paisaje predominante en esta zona. La ermita resultó ser un enorme Santuario mariano en un lugar precioso, con zonas de meriendas y con "chiringuito" incluído, rodeado de pistas transitables que quedan guardadas para otra ocasión. Pero, ¿dónde está ese alcornoque tan grande y viejo que dicen que está por aquí cerca? le pregunto a un hombre que regaba plantas. Me lo sitúa exactamente junto a la carretera por la que yo había llegado, así que tras unas fotos del Santuario y un refresco en el "chiringuito" vuelvo sobre mis pasos y localizo el alcornoque exactamente dónde me dijeron. Paro junto a él,un tanto extrañado porque las fotos que había visto en interné eran diferentes, pero, no obstante hago el correspondiente reportaje fotográfico y continúo tan contento. Al final del día compruebo en el ordenador las imágenes y me doy cuenta de que ese no era el alcornoque llamado Galaperales que anduve buscando. Pero, bueno,... vale,... también este era majestuoso. Conclusión: segundo objetivo fallido, aunque en ese momento no lo sabía.

Vista del Santuario


El alcornoque equivocado, pero majestuoso también.
Antes de llegar al punto anterior tenía que pasar por el pueblo Valle de Matamoros, lugar por el que he pasado muchas veces. Pero en esta ocasión, para resarcirme de la primera visita frustrada me desvié por una pista que conduce al alto del Mirador Margaritón. Una zona espléndida que proporciona unas vistas preciosas de la Comarca Dehesas de Jerez; sin duda mi zona de tránsito preferida en la provincia de Badajoz. Y aprovechando que estaba subiendo, antes de llegar al Mirador me desvié hacía un alto donde hay unas antenas de telefonía a través de una especie de carretera-pista en pésimo estado pero que también proporcionan bonitas vistas de La Dehesa desde otro ángulo. La subida al Mirador es fácil, salvando las pronunciadas pendientes, y apta para cualquier moto trail.

Subida a los repetidores.

Pista al Mirador.



Vistas desde el Mirador.

La prueba de que estuve allí.

Vamos a por el tercer árbol, la encina Tomillares. Adelanto que sí pude llegar a ella y verla, sin equivocaciones. Está situada en el término de Bodonal de la Sierra y se accede a ella a través de una pista en estado regularllamada "Camino del Molino", de unos tres kilómetros de recorrido. En esta ocasión sí tenía su localización GPS pero pregunté antes de meterme en la pista y me confirmaron que sí, que allí estaba aunque el camino no era fácil, me dijo el hombre al que pregunté; pero se asomó para ver mi moto y dijo que sí podría llegar aunque había piedras en el camino. Efectivamente, lo que empezó siendo una pista fácil y ancha empezó a estrecharse para terminar circulando por las roderas de los tractores o de los TT de la gente que trabaja por allí y, sí, sí había piedras, aunque se acumulaban solo a un lado dejando libre la otra rodera. El camino corre entre dos cercas de piedra y está lleno de vegetación, lo que fué el mayor problema porque llevaba puestas dos maletas, que aunque son pequeñas, se enganchaban constantemente con las zarzas porque, como dije, no podía aprovechar el pequeño ancho de la pista y tenía que circular muy pegado a un lado. Pero conseguí llegar a la encina y, como no podía ser de otra forma, bajo la encina había ¡más vacas!, blancas en esta ocasión y con cara de ser buenas vacas, pero no quise saltar la pequeña pared para fotografiar de cerca. Los datos de esta encina son casi tres metros de tronco con un perímetro de unos cinco metros, dieciocho de altura y su copa abarca 650 metros cuadrados. Su situación exacta es: 38º 10' 26.47'' N y 6º 32' 6.15'' W.
Inicio de la pista a la encina Tomillares.

El Camino del Molino en su tramo medio.

El mismo camino en su parte final


La encina Tomillares. Vista desde lejos porque las vacas no me inspiraban confianza.

Encina Tomillares
 Quiero añadir aquí un bonito detalle que tuvo el hombre al que pregunté al principio del camino: él circulaba en un todoterreno y se adelantó mientras yo me tomaba un respiro, pero un poco más adelante lo encontré parado en un cruce y me dijo que se había querido esperar allí por si yo hubiera tenido algún problema, continuándo él en otra dirección al comprobar que todo estaba bien. Sí, señor, un detalle muy de agradecer. Y añadir que la parte final de este camino quizás sea más apropiado para motos pequeñas o para grandes conductores con grandes motos.

Deshice la pista y me encaminé al castro celta que está en al sur de Higuera la Real, a unos treinta kilómetros. A estas horas el calor acuciaba, incrementado por el esfuerzo añadido de la circulación off. En este punto, decir que ¡qué feo está el campo!. Ya ha desaparecido en su mayor parte el verdor de días atrás y el campo presenta su aspecto veraniego peculiar de esta zona, está seco y de color marrón, es agreste y duro, como las pistas que utilicé. Hasta hace poco, los caminos estaban ligeramente húmedos, siendo idóneos para que los tacos de las ruedas se agarren al suelo con facilidad; pero ahora esa humedad  ha desaparecido y las pistas están duras, cubiertas de un manto de tierra suelta y donde había barro ahora hay una capa de arena que junto con las roderas de los tractores dificultan la conducción.

El castro celta se llama "Castrejón Capote" y aglutina a varias edificaciones celtas del siglo II a IV adC. El paraje está a orillas del rio Sillo, que forma frontera entre las provincias de Huelva y Badajoz, y son visibles aún los restos de varios molinos de agua; tiene un centro de interpretación y visitas guiadas, pero... ¡estaba cerrado¡ tiene un horario muy restringido y yo llegué tarde. No obstante, pude hacer algunas fotos desde el exterior y aproveché para comer bajo la sombra de una encina que hay en la entrada.
Parada y fonda bajo una encina.

Una pequeña vista. Castrejón Capote.
Este castro está a orillas de la antigua N-435. La actual carretera es considerada por aquí como "la carretera perfecta" para las motos en el tramo que comprende el sur de Badajoz y el norte de Huelva. Por aquí se accede a sitios tan conocidos como Aracena, Cortegana y Jabugo, en plena Sierra de Aroche, a través de numerosas curvas bien trazadas y asfaltadas; carretera superpoblada de motos los domingos por las mañanas. Pero yo continué unos kiloómetros hacia el sur por el trazado antiguo hasta la localidad de Cumbres de Enmedio, atravesando el lomo de una sierra por una zona de amplia vegetación y encaminandome ya hacia el siguiente destino, el castillo, para lo cual tenía que llegar a Encinasola y entrar en Portugal por el pueblo de Barrancos.

Antiguo trazado de la carretera N-435.

El Castelo de Noudar, está en lo alto del Parque de Naturaleza del mismo nombre, a diez kilómetros de Barrancos y se accede a él a través de una carretera asfaltada en sus dos primeros km. siendo a partir de entonces una combinación de asfalto roto, gravilla suelta y tierra; para mí la peor de las combinaciones porque ni es tierra ni es asfalto y se me hace muy incómodo el conducir en esa situación. El paraje es majestuoso aunque el campo, como ya dije, ahora no es bonito, pues sigue siendo marrón y seco. Desde poco antes de llegar al castillo, a la derecha puede verse cómo serpentea el rio Ardila, que por aquí forma la frontera hispano portuguesa, también pueden verse restos de  viejas construcciones rurales y en el cielo toda clase de rapaces y en tierra es frecuente el paso de conejos, muchos. Desde el castillo se obtiene una bonita vista, con Barrancos destacando al fondo como un bonito punto blanco en la sierra. El rio Ardila, que tengo a los pies, debe tener por aquí algún vadeo posible y encontrarlo fué objeto de otra ruta que tenía ese objetivo, aunque no se pudo terminar.
Aspecto de la subida al Castelo de Noudar.


Vistas desde el castillo. Al fondo el rio Ardila separando España y Portugal.

Por aquí debe poderse vadear el rio. La furgoneta del fondo prueba que puede llegarse hasta la orilla.

Vista de Barrancos desde el castillo.



Como suele sucederme, no tuve tiempo de hacer unas pistas ya cerca de casa; esta vez sin ningún objetivo, por el mero placer de transitar por ellas. Pero era tarde, estaba muy cansado y quería que esta fuera una "salida anticrisis", es decir, quería culminarla sin repostar, con un solo depósito, y así fué. Como dato práctico añadir que la moto entró en reserva a los 338 km; pero es que las características de la ruta me hicieron circular despacio la mayor parte del camino.

¡¡¡ Sorpresa!!! Según los mapas esto debería ser una pista de tierra y, en realidad, es una divertidísima pista semejante a un circuito rápido.

En contraste, otra de las carreteras que usé.
Pues esto ha sido todo en esta ocasión. Gracias por leerlo y si te ha gustado puedes recomendarlo a tus amigos mediante los botones sociales de más abajo y si quieres alguna aclaración, pues pregúntame, sin más. Finalmente decir que en la sección de Rutas puedes ver y descargar la que acabas de ver.

Saludos.

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