Aldeias do xisto


Ruta por las Aldeias do xisto



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Con el nombre de Aldeias do Xisto (aldeas de pizarra)  se conoce una red de  veintisiete pequeñas poblaciones situadas en la región centro de Portugal, ubicadas en su mayoria en las sierras de la zona. A través de su visita se toma contacto con las tradiciones, la arquitectura, la gastronomía, la cultura y otros valores tradicionales propios que resultan revalorizados con la conservación de estas aldeas.  La red dispone de una infraestructura turística que permite su recorrido de diversas modos: tiene perfectamente señalizados muchos recorridos senderistas, para bicicletas y para vehículos a motor. En lo que sigue se describirá un recorrido para ser hecho en moto, en cualquier tipo de moto por que puede hacerse totalmente por asfalto o pueden incluirse algunos tramos de pistas en perfecto estado. En los mapas que se pondrán al final están señalados estos tramos, que son eludibles con pocas modificaciones del trazado.


Visión general de la zona


La zona recorrida será la Serra do Açor, la Serra da Lousa y, en menor medida, las estribaciones de la Serra da Estrela (región del rio Zèzere).El recorrido discurre, en general, por carreteras de sierra en buen estado de conservación (con alguna excepción, pero siempre transitables). Conviven tramos sinuosos con  tramos por excelentes carreteras repletas de curvas rápidas. Predomina el paisaje de montaña, tanto vistas desde cumbres de unos 1000 metros hasta frondosos y verdes valles; se transitará por las mencionadas aldeas y se pasará por otros muchos pequeños pueblecitos; durante todo el recorrido veremos esos pueblos desde la carretera, proporcionándonos lugares para espléndidas fotografías; hay algún tramo de vértigo, con pronunciados descensos a través de carreteras estrechas con curvas en horquilla. El tráfico es escaso incluso en fines de semana, y la zona dispone de infraestructura suficiente tanto para alojamientos como para comidas; pero hay que tener cuidado con la gasolina puesto que en el corazón de la sierra no abunda.
Talasnal


Las Sierras del Azor y de Lousa, al estar tan cerca de la afamada Sierra de la Estrella, parece que quedan ensombrecidas por ésta para el viajero español que no conozca la zona, pero quien  decida recorrerlas no quedará defraudado. Si bien sus alturas son menores, su valor paisajístico es igual o semejante al de "su vecina", con la diferencia de que en La Estrella predominan los tramos de carreteras con pocas poblaciones y en las otras dos es al revés, muchas poblaciones (y otros sitios de interés histórico artísticos) con una buena dosis de curvas de montaña. Tanto es así, que en Gois se celebra anualmente una conocida concentración "motard" portuguesa y en esa zona también existe una "ruta de las mil curvas". A favor de la zona que se está describiendo cabe destacar un elemento paisajístico llamado "el mar verde", que se llama así debido a que siempre que la carretera discurre en altura desde ella se observa a lo lejos un "mar de montañas" cuyas cumbres onduladas parecen conformar un suave oleaje; todo un espectáculo que veremos constantemente y todo un reto para el fotógrafo aficionado que quiera plasmarlo adecuadamente.

Aldeias do xisto

La ruta



Como se dijo, son veintisiete las aldeas y pretender recorrerlas todas con el detenimiento que se merecen exijiría un viaje largo de unos cuantos días. La ruta que ahora se propone fue hecha en cuatro y se seleccionaron aldeas que por proximidad permitieran ir enlazándolas; también se incluyeron algunas que no están clasificadas pero que merecen una visita. Como se verá en los mapas, el recorrido del primer día es muy corto porque fue el día de acercamiento hasta el alojamiento y esos puntos de interés estaban en el camino. El segundo y tercer día se dedican ya plenamente a las visitas y el cuarto, que fue el del regreso, se dedicó a la Sierra de Lousa principalmente. El número de kilómetros diarios es escaso debido a que lo sinuoso del trazado y las paradas obligatorias convierten en lento al recorrido. En nuestro caso, diariamente lo iniciamos  a las nueve de la mañana y lo dábamos por terminado sobre las seis de la tarde.




Día 1. Puntos de interés



Casal de Sao Simao


Pequeña aldea de fácil acceso perfectamente conservada y remodelada. Hay que dejar la moto en un pequeño aparcamiento en la entrada.

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Casal Sao simao



Miranda do Corvo


Pueblo algo más grande, ideal para un descanso en la ruta. Casco antiguo poco atractivo, destacando el Monte do Calvario donde están los restos de su antiguo castillo.


Gondramaz

http://www.flickriver.com/places/Portugal/Coimbra/Gondramaz/search/

Aunque está en la ruta, no pudimos visitar esta aldea por premuras en la hora de entrada en el alojamiento. Se dice de ella que es una aldea pura de esquisto, con piedras labradas en sus fachadas, morada de conocidos artistas plásticos y con un animado ambiente de fines de semana. Dista a unos escasos cuatro o cinco kilómetros de Miranda do corvo.

 
carretera


Día 2. Puntos de interés


Esta jornada, de unos 100 kilómetros, es espectacular. Sus carreteras, su variedad de paisajes, las aldeas y parajes visitados y todo el entorno hacen de ella la "joya de la corona" del viaje. Aquí encontraremos la primera pista, de aproximadamente un kilómetro, con un tramo inicial en fuerte descenso en "regulares" condiciones y un tramo
final fácil y suave. Está a la salida de Cerdeira y enlaza con la carretera que lleva a Benfeita; pero, como se dijo, es fácilmente eludible viendo el mapa.


Benfeita

Benfeita
Benfeita

Esta aldea parece estar aquí colocada para hacer el "pequenho almorço" (desayuno) en una bonita plaza desde la que se dispone de una bonita vista sobre la suave colina en que está ubicada la aldea. Benfeita no es de esquisto, sino que sus fachadas están encaladas; pero es que no todas las aldeas son "de xisto", sino que tal denominación solo lo es a efectos descriptivos de la zona, de ahí la denominación de "aldeas "do xisto". En Benfeita está la Torre da Paz, desde donde, cada año, suena una campanada por cada uno de los días que Portugal se mantuvo ajena a la II Guerra. Ya en estos lares empezaremos a ver tipo de paisaje que nos acompañará a lo largo de todo el recorrido: los cultivos en terrazas, hechas, por supuesto, de pizarra.


Fraga da Pena y Mata da Magaraça
Cascada Fraga da Pena
Cascada Fraga da Pena



Ambas son zonas protegidas por su riqueza botánica y medioambiental y ambas zonas deberían ser recorridas por sus rutas senderistas para apreciarlas debidamente, pero en nuestro viaje en moto, circulando por su entorno, nos haremos una completa idea del lugar en que estamos, además de gozar de sus contemplación desde la carretera. En la Fraga da Pena hay una pequeña, pero bellísima catarata, a la que se accede andando unos doscientos metros desde la carretera a través de un fácil recorrido perfectamente señalizado. Además de la catarata, la exhuberante vegetación que la rodea hace del lugar una parada obligatoria y si la hora acompaña y se quiere "comer de fiambrera" es un lugar excelente para hacerlo en su pequeño merendero. La Mata da Magaraça nos proporcionará un bonito paseo a través de una carreterita adoquinada que la recorre durante un corto tramo. Estaremos en medio de una intensa vegetación donde se hará realidad lo de que "los árboles no nos dejarán ver el bosque" a menos que se hagan las pertinentes paradas para asomarse a través de ellos.

Montefrio
Mirador de Montefrio
Mirador de Montefrio


Es el siguiente destino. Es una pequeñísima aldea ubicada, no cerca,sino entre los cultivos de terrazas antes aludidos. En sus inmediaciones disponemos de un magnífico Mirador desde donde contemplar la zona.

Piodao

Piodao
Vista de Piodao desde la carretera

Es una de las más bellas aldeas de la zona. No está dentro de la red de "aldeas do xisto", sino que lo está dentro de la red llamada de "aldeias históricas". Toda ella es pura pizarra y en sus fachadas destacan los colores azules de sus ornamentaciones y el contraste del blanco de su iglesia. Su interior solo es accesible andando dado que sus estrechas calles, más bien pasillos, no son aptas para ello. Es un lugar muy visitado y en su plaza dispone de algunos puestos de artesanía y un bar, todo ello a precios normales. También tiene un pequeño merendero bajo una frondosa sombra para quien quiera comer allí su propia comida. Antes de llegar a esta aldea, la propia carretera nos proporciona unas vistas increíbles de su conjunto; pero eso sí, el tramo final de carretera es un pronunciadísimo descenso con curvas de vértigo, pero sobre un asfalto correcto. Quien pueda o quiera permitírselo, desde Piodao dispone de una ruta senderista espectacular hasta la vecina Chas de Egua, que será nuestra próxima parada. Al final del artículo hay un enlace a otra crónica de este blog dedicada en exclusiva a esta aldea.

Chas de Egua
Chas de Egua
Chas de Egua


A poca distancia de Piodao por una carretera estrecha siempre ascendente llegaremos a Chas de Egua. Aquí, a un lado de la carretera, antes de descender a la aldea, podemos hacer (e hicimos) una larga pausa en un bar con una  sombreada terraza que es un verdadero mirador sobre la zona.

Foz de Egua

Foz de Egua
Foz de Egua

Sigue la carretera ascendiendo un poco más para inmediatamente descender hasta Foz de Egua, una pequeñísima aldea toda de pizarra con un encanto especial. Es el punto de unión de dos pequeños ríos y sobre ellos hay dos pequeños puentes de piedra y otro colgante de madera (prohibido usarlo). La confluencia de ambos ríos es aprovechada como una encantadora "praia fluvial". Hay una zona de aparcamiento junto a la carretera y se desciende a la aldea por un  corto sendero de tierra pero, como no hay nada que lo prohiba también se puede descender por él en moto hasta otra pequeña explanada junto a los puentes.

Vide-Ponte das Tres Entradas-Aldeia das Dez

Aldeia das Dez
Aldeia das Dez


Hasta Vide la carretera sigue la misma tónica: ascendente, serpenteante y estrecha atravesando pequeñas poblaciones. En este tramo el interés principal es el paisajístico y éste sigue en la misma línea de lo que se lleva recorrido. Vide, Ponte y Aldeia das Dez ya son pequeños pueblos, la carretera mejora y cada vez pasamos más núcleos de población.

Santuario NS das Preçes y  NS da Necessidade-Aldea abandonada Culcunrinho.

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Aldea abandonada de Culcurinho
Acceso a Culcunrinho
Acceso a Culcunrinho

Son dos Santuarios cuyo principal interés es el de servir de extraordinarios miradores, además del interés simbólico que para cada uno puedan tener. No los visitamos porque la tarde se acababa y queríamos evitar tener que conducir de noche por esas sierras. No obstante, nos quedamos a las puertas del primero y pudimos ver que la carretera de acceso está en muy buenas condiciones. Para paliar esta visita no hecha, nos dirigimos a un destino no previsto: la aldea abandonada de Culcurinho, que es un conjunto de casas de pizarra en abandono pero dentro de un entorno bien conservado. La aldea está a unos doscientos metros de la carretera y se accede a ella a través de una pista o andando, dejando las motos junto a la carretera, considerando la de esta aldea una visita obligada.
Avò
Un descanso en Avò

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Vista de Avò

De regreso de la aldea abandonada la ruta se orienta al norte en dirección Pomares y Avò donde finalizará. Pero antes, a poca distancia del primer Santuario se pasa por la aldea de Gramaça y a partir de ella, durante dos kilómetros aproximadamente, la carretera es extremadamente estrecha y hay que salvar un pronunciadísimo descenso con algunas "horquillas" a través de asfalto rugoso; extremando el cuidado y dosificando bien la frenada el tramo se salva bien.


Continúa la ruta con la misma tónica: un trazado tipo "montaña rusa" por carreteras reviradas y con la compañía del paisaje que hasta ahora hemos ido viendo y así hasta la última parada del día, la población de Avò, sitio ideal para tomarse un descanso y comentar la jornada.

Día 3. Puntos de interés



Comienza la ruta visitando os Monasterios muy próximos entre sí, el de Folques y el de Mont Alto. El primero de ellos no tiene gran atractivo, ni el propio edificio ni el entorno; su valor es el simbólico. El segundo, muy próximo a la localidad de Arganil, tiene la particularidad de estar situado en un punto muy elevado y, por ello, sirve como excelente mirador de la zona; arquitectónicamente tampoco es muy relevante, pero ésto es opinión.

Arganil-Gois


Arganil es un pequeño pueblo, no es una de las aldeas objeto de este viaje y por tanto se le presta poca atención, pero, al igual que ocurre con Gois o con la cercana Oliveira de Hospital, son puntos a tener en cuenta dado que tienen infraestructuras y servicios que bien pudieran ser útiles durante el viaje: centros comerciales, gasolineras, talleres, etc. Gois es un poco más pequeño y con un casco antiguo más interesante. En él, junto al puente, se hace anualmente una importante reunión de motos de todo Portugal y en sus alrededores las carreteras son frecuentemente usadas como "tramos de curvas" dado su bonito trazado y su excelente estado. Igualmente, en sus alrededores merecería la pena buscar la zona llamada "Penedos de Gois"o "Vale do Ceira"; pero eso sería otro viaje.

Aigra Nova-Aigra Velha-Pena
aigra velha
Aigra Velha



Son un conjunto de aldeias do xisto muy cercanas entre sí y que deben ser incluidas obligatoriamente en la ruta, tanto por las propias aldeas como por el entorno donde están ubicadas.Se accede fácilmente a ellas y hay indicaciones suficientes para llegar incluso sin navegador. Aquí si predomina la pizarra en las construcciones y parecen aldeas más auténticas en el sentido de no estar turísticamente masificadas; se ven casas que son habitadas por los lugareños y se puede notar una cierta actividad propia de estos lugares tan pequeños.

Aquí es importante señalar que entre Aigra Velha y la siguiente aldea, Pena, existe una pista de tierra de unos tres kilómetros. Esta pista parece perfectamente transitable y las indicaciones dirigen a ella incluso a los turismos. Digo parece porque por un error dejamos de lado este tramo y dimos un rodeo por asfalto, opción perfecta para quien no quiera o no pueda atreverse con la tierra.


Fajao-Ponte de Fajao

Fajao
Fajao


Al poco de dejar Cerdeira tomaremos la excelente (y mítica) carretera N-2 y después enlazaremos con la también excelente carretera N-112 siempre en dirección Fajao. Pues bien este es un tramo donde los viajeros más "nerviosos" podrán desahogarse un poco, pues la mayor parte de los aproximadamente 30 km que tenemos por delante se hacen por "carreteras perfectas" tanto por trazado como por estado del asfalto. Pero, tiene esto un inconveniente, y es que si se circula "con alegría" es probable que no podamos apreciar debidamente el paisaje que ahora tenemos a los lados y que al principio mencioné como "el mar verde", pues es precisamente desde estas altitudes desde donde durante más tiempo y con mayor extensión observaremos esta particularidad paisajista. Pero también supongo que el viajero sabrá compaginar ambas cosas.





Fajao y Ponte de Fajao están una al lado de la otra. Ambas son verdaderas "aldeias do xisto", aunque quizás más apreciable en la primera, Fajao, que también es un lugar muy visitado pero que conserva el ambiente de aldea.

Selada das Eiras-Sardal


Sardal será el final de la ruta de esta jornada y hasta allí se llega tras un tramo de unos veinticinco kilómetros desde Fajao. Reiterar aquí lo tantas veces dicho en este escrito: estupendos paisajes, carreteras de sierra, etc.



En este tramo hay que señalar otra particularidad: a la altura de Selada das Eiras (señalado en el mapa) se tiene la opción de tomar una pista de un par de kilómetros con varias "horquillas" hasta la aldea de Salgueiro. Esta pista es especial porque forma parte del trazado del Rallie de Portugal (en esta zona discurren algunos de sus tramos); se continúa hasta Monte Redondo  por asfalto y se toma otro tramo de tierra hasta la carretera. Pero, repito, todo esto es opcional y puede hacerse, o no, sin desvirtuar el trazado.

Día 4. Puntos de interés



MAPA WIKILOC LUNES

Sierra de Lousa


Última jornada del viaje, dedicada a trazar una ruta de regreso haciéndola pasar por otros puntos de interés de la zona. En concreto, se visita la espectacular Sierra de Lousa, y dentro de ella las visitas obligadas son el Castillo y el Santuario de Lousa situadas en un profundo valle pintado todo él de verde con afloramientos amarillos que le confieren una belleza especial.

Castillo y Santuario de Losa
Castillo y Santuario de Losa

Castillo y Santuario de Losa
Castillo y Santuario de Losa



Visitado el castillo y el Santuario hay que regresar a Lousa para cambiar de carretera y empezar la visita a las aldeas, cuyo orden lógico sería: Cerdeira, Candal, Talasnal y Casal Novo.

Comareira
Comareira

Cerdeira no defraudará. Se accede a ella por una revirada carretera estrecha (una vez más) pero a través de un entorno bellísimo (una vez más). Al final de esta carretera hay una amplia zona de aparcamiento donde dejar la moto, pues la visita a la aldea debe ser caminando. Como esta carretera "muere" allí, hay que deshacer el camino y es desde la vertiente serrana por donde ahora se transita desde donde mejores vistas panorámicas tendremos de la aldea.

Cerdeira
Cerdeira

Cerdeira
Cerdeira

Candal es una pequeña aldea que veremos junto a la carretera a nuestra izquierda y seguiremos hacia Talasnal, que es la más turística y visitada de todas ellas, para seguir hacia Casal Novo, teniendo cuidado pues la aldea no se ve desde la carretera, solo un pequeño cartel nos anuncia que estamos allí y es fácil no verlo. Casal Novo es una pronunciada pendiente con edificaciones de piedra a sus lados, ofreciendo unas bonitas vistas sobre Lousa. Atención: todo lo que se baje andando (que es la única forma de hacerlo) después hay que subirlo por una fortísima pendiente de adoquines y se calzan botas de moto puede ser incómodo.

Candal
Candal

Casal Novo
Casal Novo

En esta aldea se puede dar por terminada la ruta y el viaje. Desde aquí se puede "atajar" por carretera hasta Lousa para enlazar con carreteras más "normales". Pero el viajero que pueda o quiera puede continuar la misma carretera y un kilómetro después de Casal girar a la izquierda (a la derecha Lousa) y enlazar con una pista de tierra que lleva hasta el punto más alto de la sierra (más que una pista es una carretera que ha perdido el asfalto).
Talasnal
Talasnal

Talasnal
Talasnal

Enlaces a los mapas de la ruta:



Para saber más sobre la zona visitada


Enlaces de interés
MAPA CON LAS ALDEAS


OTRAS FOTOGRAFÍAS DEL VIAJE















7 comentarios:

  1. Muchas gracias por compartir estas rutas. Y tan detalladamente.

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  3. Precioso viaje,las aldeas se ven espectaculares y algunas por las que no pasa el tiempo.
    Como siempre, la crónica fantástica.

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    1. Gracias. Efectivamente, es espectacular la zona. Saludos.

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  4. Estupenda crónica, propia de una guía de viaje.
    Me alegra ver a Joao acompañándote en el viaje. Saludos.

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  5. Gracias. Este tipo de rutas me gusta hacerlas en solitario, pero ir con Joao ha sido una magnífica excepción; además de que él fue el padre de la idea. Saludos.

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