Paseo trail desde Alcuescar a Valdesalor

Hoy ha sido un estupendo día de moto. Empezó con una baja temperatura, 4º en Alcuéscar a las 10 de la mañana, pero según fue avanzando el día la temperatura fue subiendo, de hecho, a llegar a casa, sobre las siete de la tarde, el termómetro marcaba 14º y durante la jornada fue necesario ir despojándose de las capas de ropa más calurosas. El objetivo de la ruta era visitar algunos sitios que descubría en un blog amigo, dedicado a las rutas trail por la provincia de Cáceres.





De éste blog saqué la idea y algunos de los sitios a visitar; también copié parte de su trazado y presté especial atención a las indicaciones que proporciona en su detallada crónica. Por tanto, en esta ocasión, la idea original no ha sido mía, sino que está en el blog:

Trail Extremadura

Otra particularidad de hoy es que, al contrario de otras ocasiones, no ha sido una ruta convocada para tratar de poner de acuerdo a varios participantes, sino que decidí hacerla y me limité a lanzar una invitación para  quien quisiera compartirla y, de no haber habido nadie, la hubiera realizado sólo. Pero, por suerte, se adhirió Chema con su F650GS, quien ya viene siendo compañero habitual de andadas y con quien me gusta salir porque compartimos similares concepciones a la hora de desenvolvernos por esas carreteras y por esos campos. Además, aportó la tecnología necesaria para no perdernos, cosa que, sin duda, me hubiera sucedido a mí de haber intentado realizarla basándome en unas anotaciones manuscritas en un papel.

La idea era visitar varias ermitas, varios  antiguos puentes, un pueblo abandonado  y unas ruinas que no sé a qué pertenecen. El objetivo ha sido cumplido en su mayoría, aunque sólo han sido dos las ermitas visitadas, habiendo dejado la tercera para otra ocasión. El trayecto también ha sido cumplido en su mayor parte,
habiéndonos dejado para otra vez una última pista porque a la hora en que deberiamos haberla hecho estábamos cansados; sí, ese ha sido el motivo y porque después de comer y hacer una parada para tomar un café tranquilamente, como casi siempre sucede, los ánimos se templan y se llega al covencimiento de que las pistas seguirán en su sitio mucho tiempo.

Como dije, gracias a la tecnología de Chema, en un punto dado en el que estaba previsto regresar a la carretera para visitar el siguiente objetivo decidimos continuar la pista que llevábamos, añadiendo, así, unos 10 km de tierra. Por tanto, esta ha sido la ruta definitiva, de la cual  unos 45-50 km. han sido por pistas:


Hemos transitado por caminos fáciles en general, habiendo encontrado muy pocas dificultades; en concreto un camino roto literalmente, totalmente intransitable y que hubo que salvar circulando fuera de pista para retomarlo más adelante, aunque para salir de él hubo que salvar un paso con piedras y raices. También hubo dos pequeñas trialeras, de corta extensión, que tenían alguna dificultad, pero que salvamos sin problemas. Bueno, también alcanzar el primer objetivo, la ermita de Alcuéscar, tuvo "su cosa" porque se trataba de una fuerte subida con mucha piedra suelta; pero más que la dificultad del trazado, era que acabábamos de salir y en ese momento hacía frio; pero que se nos quitó al llegar arriba; sin duda fué una buena manera de "entrar en calor. En mi caso, también sucedió que no había regulado la suspensión adecuadamente y junto con las presiones altas, la moto botaba demasiado; cosa que modifiqué rápidamente. En ese momento estábamos en la ermita de Alcuéscar.

Ermita de Alcuéscar.


Desde ese  punto, tomamos un carril sencillo que nos llevaría hasta Casas de Don Antonio, bordeando su pantano, y donde hicimos una primera parada para ver su antiguo puente, al límite de la población.







Puente en Casas Don Antonio


El tramo continúa hasta cruzar la carretera que une Albalá con Aldea del Cano para continuar hacia el norte, dejando a nuestra izquierda el Pantano de Nogales. Este era un tramo sin mucha información y de trazado dudoso. Se accede a él tras abrir una cancela que hay junto a la entrada a un cortijo. La pista consiste en dos líneas formadas por las típicas rodaduras de los vehículos de cuatro ruedas y está en perfectas condiciones.


Se interna entre encinas  por un bonito paisaje, pero cuando quedan unos 500 metros para terminarlo el camino desaparece junto a una cerca de alambres y aunque se adivina su trazado no es posible seguirlo porque, además, encontramos un enorme hoyo en lo que debería ser la pista. Así que se impone parar y explorar andando lo que nos resta; así descubrimos que el camino aparece un poco más adelante, pero hay que circular campo a través para retomarlo y así lo hacemos, aunque al final hay un paso un poco difícil por algunas piedras y una enorme raíz de encina que se atraviesa en nuestra trayectoria. Pero, con cuidado pudimos pasar y continuar hasta el siguiente punto de interés.




La siguiente parada habría de ser para ver el poblado abandonado de Zafra de Torreorgaz  o también llamado Poblado Escaleras y también para ver un pequeño puente, casi oculto, situado en mitad de la dehesa; situación paradójica hasta que nos acercamos y vemos, o mejor, adivinamos, el trazado seco  de un  antiguo cauce, que sería la razón del pequeño puente en tal lugar. Efectivamente, el puente es pequeño, apenas unos cinco metros de largo y con una anchura de un metro, pero me pareció bonito, tanto por su construcción como por su situación.




Sobre el poblado abandonado no tenía ninguna información previa y poco he podido encontrar. Está situado a la izquierda de la pista rápida que llevábamos, en medio de un paraje llano. En su interior pueden verse los restos de lo que parece ser la actividad que ahora alguien puede estar llevando a cabo allí, la fabricación de
"picón". De cualquier forma, siempre me parece fascinante  e intrigante ver un pueblo abandonado. Al recorrer sú única calle transitable y ver las viviendas arruinadas y a través de sus ventans vacías los patios semiderruidos y los restos de la vida que un día hubo, es fácil planterse el por qué, qué paso allí, por qué la gente lo abandonó o si fue un abandono voluntario, o no. En fin, en su momento buscaré la historia de ese pueblo.


Pequeño puente junto al pueblo abandonado.



Otra muestra de las pistas.
En este punto del recorrido, mi ruta giraba  a la izquierda, hacia Aldea del Cano, pero decidimos continuar la pista ya que, según el GPS, nos llevaba directamente hacia las afueras de Valdesalor. Este camino resultó sencillo en su mayor parte, solamente topamos con dos pequeñas trialeras descendentes que supusieron alguna dificultad salvarlas, aunque no mucha, ciertamente; quizás, al llevar un rato circulando por una pista rápida nos pareció que esas bajadas eran difíciles. Este tramo también recorría una dehesa y por allí pudimos ver a un grupo de buitres posados comiendo los restos de dos vacas y  aunque no tuvimos tiempo para fotografiarlos sí pudimos verlos y apreciar su tamaño desde cerca. Mientras estuvimos allí podiamos ver a los buitres volando en círculos por encima de nuestras cabezas, esperando nuestra marcha para seguir con su banquete.

Un poco más adelante tuvimos que cruzar entre vacas "colorás" y al lado de lo que me pareció una "vaca inquietante", pues su color era negro y no tenía cara de vaca, más bien me pareció cara de toro; pero pasamos muy cerca y se limitó a mirarnos, tal vez perdonándonos la vida. También había una manada de burros sueltos que se acercaron a nosotros al trote, tal vez identificando el sonido de nuestras motos con el del motor del vehículo que les lleva la comida; pero como las vacas y "lo otro" estaban myu cerca, creo que lo prudente fue seguir.Así es la dehesa, la pacífica convivencia de burros, cerdos, vacas,
toros,...

Así llegamos a las cercanías de Valdesalor y a su puente romano una vez rebasada la Ermita de La Herguijuela sin poder verla por estar dentro de un recinto cerrado. El puente de Valdesalor ya tiene mayor tamaño, está muy reconstruído y por eso conserva una hermosa planta; sus cercanías están acondicionadas como merendero o área de descanso.

Valdesalor. Puente


En Valdesalor nos desviamos a la derecha y tomanos una revirada pista asfaltada que bordea el Emblase del Salor y llega hasta la localidad de Torreorgaz. Es un bonito tramo que, en ocasiones, discurre entre árboles con unas hojas de un bonito amarillo en esta época y que constantemente tiene salidas hasta la orilla del embalse, que ahora no parece tener mucha agua. Dejamos la pista asfaltada y tomamos una pista de tierra que nos llevó hasta unas ruinas cerca de Torreorgaz que resultaron ser las ruinas del poblado medieval de Las Zamarrillas. Este es un enclave que parece datar del s. XII y que se erigió allí tras la reconquista como punto de defensa de la ciudad de Cáceres y que por distintas vicisitudes fue abandonado. Para saber más sobre estas ruinas recomiendo visitar el siguiente enlace: Ruinas de La Zamarrilla


Ruinas Zamarrilla.

En este momento sería en torno a las dos y media de la tarde y emprendimos la última visita de la ruta: la Ermita de Salor. Se accede a ella desde Torrequemada a traves de una pista de tierra de unos tres kilómetros y en perfecto estado, tanto que es posible transitarla con coches tipo turismo. Poco antes de la ermita hay otro viejo puente, y éste sí, sobre un rio. Personalmente, creo que ese fue el mejor momento visual del día. El entorno de éste puente es, para mí, uno de esos rincones que merece la pena ver y disfrutar más de una vez. A pocos metros del puente, sobre canchales y rodeada por ellos, se encuentra la Ermita, en cuyo entorno comimos. Para saber más sobre la Ermita ver el siguiente enlace:Ermita del Salor

Pista de acceso a la Ermita del Salor.
Ermita del Salor.
Comida, frente a la Ermita.

Como suele suceder, si no se hace una comida rápida, tras ella decae el ánimo para seguir traileando y si le sumamos el cansancio físico y el pequeño sopor que proporciona el sol en un día frio, tenemos todos los ingredientes para dar por terminada la ruta sin hacer el último tramo de pista que nos restaba. Así que preferimos regresar a Torrequemada y sentarnos a beber café tranquilamente y regresar a casa.

Puente junto a la ermita.




Sobre el recorrido total, han sido unos 40-50 km por pistas realizados sin prisas y con frecuentes paradas. Ha discurrido en parte `por dehesa y en parte por llanos; no hemos tenido ningún incidente y hemos podido ver los lugares que queriamos visitar. Por tanto, ha sido una ruta perfecta.

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