Los Llanos de Brozas

Esta ruta, más bien paseo, la hice el pasado sábado día 22 de diciembre y ha sido una de esas rutas no previstas, sino que decidiendo hacerla a última hora utilicé mi "reserva de rutas pendientes" para elegirla. La diseñé después de ver una crónica que apareció en el blog  http://trailextremadura.blogspot.com.es y ver el recorrido que hizo otro trailero cacereño, el cual modifiqué un poco para adaptarlo a mi gusto.Básicamente, es un recorrido por los llanos de Brozas que discurre entre carreteras y pistas en excelente estado; pista fáciles y sin ninguna dificultad técnica aptas para cualquier moto trail.







Empieza en Aliseda porque siempre que puedo me gusta  hacer el trayecto hasta Brozas a través de 20 km de por una carreterita local, casi desconocida, y que ya ha sido objeto de otra entrada de este blog dedicada a ella. Es una carretera por donde hay que mirar al frente, a los lados e incluso al cielo para gozar plenamente de las vistas que proporciona. Aunque esta época no es la más adecuada, y más este año carente de las lluvias suficientes para que los llanos puedan verse verdes. Ahora el paisaje en esa zona no es bonito pues los llanos, por sí solos, no proporcionan muchos placeres paisajísticos. No obstante, como también decía en la entrada que antes mencioné, es una carretera para circular despacio, parando frecuentemente para  mirar, sobre todo al cielo, y para escuchar. Siempre que paso por aquí me parece que el ruido de mi motor está estropeando el momento. al inicio de esta carretera hay un pequeño puente sobre el rio Salor y donde siempre entretengo unos minutos, pues lo he visto tantas veces y en tan variadas circunstancias, que siempre me gusta comparar y recordar las anteriores sensaciones.

Entorno actual del puente sobre el rio Salor.










Al fondo Brozas.



Solventada esa primera parte se llega a Brozas y buscando su charca, rodeándola y viendo a los patos, se enfila la siguiente pista; ancha y lisa que me habría de llevar hasta cerca de Garrovillas de Alconétar en cuya entrada se alza majestuoso, pero rendido por el paso del tiempo y el desinterés de las autoridades (¿?), el
convento de San Antonio de Padua, declarado como Monumento, pero que está totalmente abandonado a su suerte.
Charca de Brozas.

Pista Brozas-Garrovillas.


Convento de San Antonio, en Garrovillas de Alconétar.


Estando en Garrovillas no puede dejarse la población sin visitar (otra vez más) su hermosa Plaza Mayor antes de tomar la  sinuosa y revirada carretera que me servirá de enlace para tomar la siguiente pista y llegar al siguiente punto de interés: el Santuario de Altagracia, al cual se accede después de transitar durante unos 10 km por otra pista en excelente estado. Por esta zona están las cotas más altas de la jornada, en torno a los 400 metros. Cuando llego el Santuario está cerrado, pero muy amablemente el encargado del lugar me abre las puertas y me cuenta algunas cosas, tanto del Santuario como de otros puntos de interés de la zona.


Llegada al Santuario de Altagracia.

Dejando atrás el Santuario se toma una pista que conduciría directamente a la N-630, pero yo me desvio a la derecha y enfilo una pista estrecha, marcada por las rodadas de los tractores y que se mantienes así durante 4 km. Comparada con las pistas antecedentes y con las  que vendrían después, ésta sería la que se encuentra en peor estado, pero sin abandonar la calificación de fácil y, es más, ésta es la que proporciona esa pequeña dosis de emoción al camino, pues en las anteriores ha sido casi como circular por carretera. Finalizado este tramo y siempre siguiendo las indicaciones de mi "road book" casero y tras algunos cruces, se enlaza con una pista asfaltada de 2 km que lleva hasta la Ermita Virgen del Prado, situada en medio de una hermosa dehesa. Existe allí una pequeña tienda que, además de vender recuerdos del lugar, es también un pequeño bar. Así que busqué una hermosa encina para comer bajo ella y beber café después antes de se seguir.
Pista de 4 km. la "menos fácil"

Ermita Virgen del Prado.
Lugar elegido para comer, bajo una encina.

Ahora busco la estación abandonada del Pozo Morisco, actualmente ocupada por las cigueñas, donde hay una colonia instalada aunque ahora no están, ahora solo pueden verse sus nidos. La pista que da acceso a éste lugar discurre por el antiguo trazado de las vias ferroviarias.

Antiguo trazado ferroviario.
Antigua estación del Pozo Morisco
Interior de la estación.

Tras la anterior parada me situo ahora en las cercanías de Arroyo de la Luz. Aquí quiero ver su ermita, la Ermita de la Luz; y accedo a ella desde el interior del pueblo a través de una pista asfaltada. Me llama la atención que tengo que pasar por dos pasos canadienses, y es al llegar a la ermita y verla entre encinas y rodeada por vacas cuando me doy cuenta que está situada en medio de una finca ganadera. Entre las encinas pueden verse los típicos canchales de esta zona y por aquí el suelo está verde. Desde éste lugar continúo la pista inicial y voy directamente a la carretera en dirección a Arroyo porque quiero pasar por la charca que hay en sus inmediaciones; paraiso de pescadores de carpas y tal vez de tencas y con un entorno precioso, pudiéndose circular en moto por su orilla, por caminos señalizados.

Camino hacia Arroyo de la Luz.
Ermita de la Luz.

Pues así finalizó el día. El total de kilometros recorridos ha sido de unos 270, perteneciendo 95 a la ruta propiamente dicha y el resto a los trayectos de ida y vuelta a casa. Momentáneamente no dispongo de cámara de fotos (demasiado ha aguantado) así que tengo que utilizar el teléfono y el resultado no siempre es el apetecido.

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