Las Villuercas.

Siendo muy parco en palabras, el resúmen de este viaje sería: impresionante. Conocía esta zona de refilón por haber circulado por su comarca hermana, Los Ibores; pero tenía pendiente en mi libreta de rutas conocer el interior de Las Villuercas. El objetivo  no ha sido totalmente conseguido porque la zona merece otros viajes: por el interior de sus pueblos, que solo pude ver brevemente; por el interior de sus sierras, que recorrí brevemente; visitando sus monumentos naturales; etc. La zona dispone de tantos recursos que es posible conocerla perfectamente viajando en coche, bicicleta (con mucha calma), andando y, por supuesto en moto, con cualquier tipo de moto (aunque haya que elegir bien las rutas dependiendo de la clase que se use).





Para los lectores que no conozcan Extremadura y quieran situar en el mapa la localización de Las Villuercas:


Garciaz. Inicio del recorrido.


Ambas comarcas, Las Villuercas y Los Ibores comparten mucha de sus características; la línea divisoria aproximada estaría en la carretera autonómica EX-108, la cual, partiendo desde Navalmoral de la Mata traza la divisoria hasta finalizar en Guadalupe. Tal carretera, la EX-108, es una carretera extraordinariamente apta para hacerla en todo tipo de motos; su excelente estado y su trazado espectacular invitan a circular por ella disfrutando de la conducción y del entorno; pero este no ha sido el objetivo de la jornada por haberlo sido ya en otra ocasión y cuya crónica también puede verse buscándola en el índice que aparece a la derecha.

Al ser este un blog dedicado a plasmar mis viajes por Extremadura (y Portugal), solo quiero reflejar en él aspectos directamente relacionados con esta finalidad. Así que baste decir ahora que la comarca de Las Villuercas está siendo objeto de estudios dada su estructura geológica y su proceso de formación; de hecho también se refieren a la zona como "geoparque". Esta peculiaridad dota al lugar de un entorno bellísimo y de unos puntos de observación priviliegiados para apreciarlos. Decir también que la zona es una gran desconocida en el sentido de poco visitada fuera de sus lugares típicos, siendo Guadalupe la estrella en este aspecto. Para mí, ocuparía el primer lugar en un concurso de belleza natural extremeña, siendo seguida de cerca por las dehesas pacenses,  por Las Hurdes, por el entorno del Tajo Internacional y tantas otras.
Alrededores de Garciaz.


En la Sección de "descargas de rutas" puede verse y descargarse el recorrido efectuado. Es circular, empezando y terminando en la localidad de Garciaz y teniendo una longitud de unos 120 kilómetros engañosos porque puede parecer que son pocos para dedicarle una jornada entera, pero no, no son pocos, son más bien muchos si se hacen como a mi me gusta hacerlos. Transcurre por asfalto en un 90%, teniendo un tramo de tierra de unos 15 km. y otro, de unos 5, que es una mezcla de tierra, asfalto y gravilla; pudiéndose eludir fácilmente el primero,  pero siendo necesario el segundo si se quiere llegar al pico más alto de la comarca.

Bien, como dije, la ruta comenzó en Garciaz y pasado este pueblo hay unos kilómetros iniciales que transcurren entre dehesa de jara para ir ascendiendo suavemente hasta Aldeacentenera, pasada la cual, se llega al primer objetivo a visitar: el puente del Conde sobre el rio Almonte; un puente medieval varias veces restaurado enclavado en un lugar paradisíaco en estas fechas, después de tantas aguas. Tanto es así, que sentado a la orilla del rio, viendo el puente, pensé que sería un lugar para quedarse todo el rato. Mis fotografías no recogerán la belleza del lugar como es debido y mucho menos las sensaciones del momento: el silencio era absoluto, compartido con el balido de las ovejas y el sonido de sus cencerros y con el cantar de pájaros que no reconocí; en el cielo varias águilas volaron en círculos todo el tiempo.


Puente del Conde.





Vencido el impulso de quedarme, a pesar de haberlo hecho bastante más tiempo del que aconsejaba el "rutometro", continué, siguiendo la ascensión e internándome ya de lleno en la comarca, hasta otro punto de interés: la Portilla del Almonte. Me explico, el rio Almonte transcurre por una plenillanura y no está regulado por ninguna presa, circulando encajado cuando lo hace por esta zona; uno de esos encajonamientos, muy cerrado, forma la llamada Portilla. Lugar de extraordinaria belleza. Para visitarla es preciso dejar la moto junto a la carretera y descender por un camino de tierra que lleva hasta el viejo molino  y desde allí ver y observar plenamente el lugar. Pero, no pudo ser; por un lado, habiendo un camino de tierra en buen estado bajé por él en la moto, pero hechos unos 500 metros el propio rio, muy crecido, me impidió seguir, tanto en moto como andando. Pero como el camino no tenía salida, era estrecho y un poco embarrado, dar la vuelta no fué fácil, pero se hizo. Busqué acceder a la Portilla por otro lado, pero suponía internarme andando por una vereda completamente rodeada de vegetación, ignorando si era el camino bueno y cuánto duraría; así que no la pude ver.
La Portilla del Almonte, a la que no pude acceder.

Camino al viejo molino. Cortado por el rio.
En este punto, se vuelve atrás un par de kilómetros y se inicia el recorrido por la carretera CV-22 que me llevó directamente al cruce desde donde se accede al pueblo de Cabañas del Castillo. Está carretera parece estar recién arreglada y, aunque es estrecha, se circula perfectamente por ella. Cabañas es otro lugar idílico, desde él las vistas de la plenillanura son excepcionales.
Cabañas del Castillo.
La plenillanura. Vista desde Cabañas del Castillo.
Retamosa. Al fondo Cabañas del Castillo.
Se retoma la carretera y ésta nos lleva hasta otra localidad serrana, Solana; pasada la cual, a unos dos km. a la izquierda nace una pista de tierra que me llevaría hasta Navezuelas. Decía al comienzo que este tramo podía evitarse fácilmente: para ello, solo habría que seguir la carretera donde está la Portilla, sin retroceder, para llegar directamente a Navezuelas. Pero yo quería hacer el recorrido por la pista. Ésta es una pista fácil, sin sorpresas, con algunos desniveles tremendos pero en buen estado, solo de vez en cuando aparecían algunos metros malos causados por los regueros de las recientes lluvias. Decir que tardé una eternidad en completar los 15 km. dadas las muchas paradas para ver el entorno. Tanto es así que, con el horario ya descontrolado, paré al final de este tramo para comer. Lo hice en un mirador muy cerca de Navezuelas y decir que tal vez sea el sitio más bonito donde nunca haya comido en ruta.

Pista a Navezuelas.


Comida en ruta, cerca de Navezuelas.
Lo siguiente fué pasar por Navezuelas y continuar por la CCV-121 en dirección sur para acceder al Pico Villuercas, el lugar más alto de la zona, donde hay unas instalaciones militares y un helipuerto abandonados. El acceso se hace a traves de una pista de cemento, de unos 6 km, revirada y tortuosa, salvando desniveles del 15%, a veces rodeada de tal vegetación que impide ver el paisaje. Justo en el lugar en que se acaba el cemento, nacen dos pistas de gravilla-tierra-cemento-agujeros, la de la derecha lleva directamente al mirador militar antes dicho y es un camino que debe hacerse, a pesar del pésimo estado del firme (creo que con motos no trail sería complicado) porque las vistas merecen el esfuerzo hecho. La pista de la izquierda lleva al Pozo del Hielo a través de otra pista tan mala como la anterior y una vez en el destino, después de unos cinco km, pues no conseguí encontrar el Pozo, cosa que tampoco me preocupó porque el Pozo solo era el pretexto para llegar al sitio.

A las puertas de las instalaciones militares abandonadas.

Plataforma del helipuerto.


Algunas vistas desde la plataforma:




Desde el punto anterior, desde el Pozo, las opciones son dos: volver sobre las propias rodadas  y continuar la ruta prevista por la carretera o continuar por la pista que nos ha traido hasta aquí en dirección Guadalupe. Yo decidí apartarme de la ruta y tomar la segunda opción. Fué un error, porque el estado de la pista fué a peor y la atención en la conducción impedía gozar del paisaje debidamente; o mejor dicho, la dificultad de la conducción quitaba las ganas de mirar porque el deseo principal era terminar el tramo cuanto antes. En cualquier caso, el destino de cualquiera de las dos opciones era el mismo: Cañamero, evitando Guadalupe y sus turistas.
Pista que lleva a Guadalupe.

Accedo a Cañamero por un lugar que no era el previsto, pero no importa, allí estoy con la intención de visitar otro punto de interés: el entorno de la Presa del Cancho del Fresno, donde está el Centro de Interpretación de la Naturaleza de aquél lugar y del que nada conocía hasta el momento de buscar documentación para esta ruta. Para ello, se sale de la población en dirección a Berzocana y enseguida encuentro y sigo los indicadores hacia la Presa, a la cual se accede por la antigua carretera, enmarcada entre robles y lo que queda en estas fechas de los castaños. Llegado al cruce decido no llegar al sitio previsto y continuar por esta carretera; decisión tomada guiándome simplemente por las sensaciones del momento. fué un tranquilo recorrido por otra carretera muy estrecha, solitaria y, otra vez, ascendente y sinuosa: un bonito tramo sin duda, y cuando los castaños tengan mejor presencia, será más bonita aún.

Cañamero.
Finalizado este tramo, son las cinco y media de la tarde; estoy a casi doscientos km de casa, llevo conduciendo siete horas (y soy mayor, dice mi mujer), así que ¿qué hacer?, me quedan unos km más por la sierra hasta cerrar el círculo en Garciaz e iniciar la ruta de regreso. Pienso que la jornada ha sido intensa y placentera y que pudiendo ser que mi mujer tenga algo razón, decido iniciar el regreso cambiando un poco la ruta prevista. Me tomaré un descanso en Cañamero, comeré algo con un café con leche y haré el regreso en dos etapas.La vuelta fué por carreteras ya conocidas, sin prisas y haciendo la parada de mitad de ruta en un bar de moteros por excelencia; y por casualidad, o porque era el que más me convenía. Allí coincidí con varios grupos de motos, todos con "supermegaRR,s" y, bueno, son otro mundo.

Antigua carretera Cañamero a Berzocana.
Otras imágenes del día:

Entorno junto al Puente del Conde.
En dirección al Pozo de Hielo.
Otra vista del Puente del conde.

Un par de vistas de algunos tramos de carretera:







Pues esto ha sido todo por esta vez. Gracias por leerlo. Decir que pulsando sobre las fotos se pueden ver en grande y recordar que si te ha gustado recomiéndaselo a tus amigos pinchando el los botones de más abajo.

Saludos.

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