Árboles singulares (I)

Transcurre por la Comarca de Montanchez y Tamuja, en Cáceres. Tierra de excelentes jamones y vinos. Una población de especial interés para visitar es Montanchez, y, por supuesto, procurando hacerlo a la hora de tapear.




Anoche pude irme a dormir temprano, y antes de hacerlo me "comunican" que puedo disponer del día 1, que no hay otro plan previsto. ¡No puedeo creeerlo¡ y yo sin nada preparado... Así que miro en mi libreta de las rutas pendientes, donde voy guardando las rutas que se me ocurren y que dejo a la espera, y me
PINCHANDO EN LAS FOTOS SE VEN MÁS GRANDES
decido por una que pretendo que sea el inicio de una serie. Se trata de localizar y visitar los dieciocho "árboles singulares" catalogados que tenemos en la región.

Como ya tenía localizados tres en la comarca de Montanchez, concretamente tres encinas, pues ¡a por ellas¡; además, están cerca, cosa que ya hay que ir teniendo en cuenta para tratar de evitar los regresos de noche. Ya puesto, decidí incluir un par de visitas más. Este ha sido el recorrido de la primera de las rutas que pretenden visitar losárboles singulares de Extremadura:

Antes de  hacer la visita a  la primera de las tres encinas decido hacer un breve desvio y una breve parada para ver otra vez esta joya escondida.  Se trata de  la ermita de Santa Lucía del Trampal, en Alcuéscar (Cáceres):



Situada en un paraje espectacular; sus orígenes son visigodos, con trazas prerrománicas. Es uno de los lugares que más me impresionan de nuestra historia cultural. Impresiona su vista cuando al salir de una curva en medio de la sierra, te la encuentras enfrente:
Ermita Santa Lucía del Trampal


                                                                                 Dejando, de momento, la obra del hombre, empiezan las visitas a la obra de la naturaleza. En primer lugar la Encina La Nieta, situada en la entrada de la Torre de Santa María. Esta primera encina es fácilmente localizable y visible por estar a pocos metros de la carretera. Aquí está, con 500 años de vida:


A continuación, la Encina La Solana, entre Valdefuentes y Torremocha. Esta creo que es un claro ejemplo de encima de dehesa, simétrica y sabiamente podada para optimizar la producción de bellotas. El acceso a ella no es fácil, aunque el acercamiento sí lo es en moto a través de una pista de tierra en buen estado,
después hay que dejar la moto a unos trescientos metros y para acercarse hay que saltar un par de paredes de piedra. El paraje donde se sitúa es otro claro ejemplo de la dehesa:






Y, finalmente, la "estrella" de la dehesa, La Encina La Terrona. Aquí está, aunque se tiene en pie apuntalada; pero es que estamos mirando un árbol de ¡¡¡800 años¡¡¡, que se dice pronto;  pero si uno se detiene a pensar qué habran visto sus hojas o a qué gentes habrá dado sombra, yo no puedo, más que sobrecogerme,mirarla y pensar que la vida realmente corre rápida. Está en medio del campo, cerca de Zarza de Montanchez y se llega a ella a través de una pista de tierra de aproximadamente 1 km. Es apta para vehículos tipo turismo y hay un pequeño descampado donde aparcar y dar la vuelta.




Por cierto, aunque no exactamente bajo su sombra, pero casi... aquí comí: si es costumbre mía comer debajo de una encina cuando salgo de ruta, no podía elegir otro lugar en esta ocasión: frente a ella:




Finalmente, las visitas concluyeron volviendo a admirar la obra del hombre; aunque esta vez no fuera hecha pensando en el ornato, sino en la necesidad, se trata de los restos arqueológicos de un castro defensivo situado cerca del pueblo de Botija (Cáceres). Los restos están datados en más de dos mil años; en la llamada II Edad del Bronce.






 Finalizados los apuntes "culturales", dejo algunas imágenes de los sitios por donde pasé y me detuve (no era posible no hacerlo en algunos lugares). Esta es una toma de la presa de Cordobilla de Lácara:




En este otro lugar también me detuve; pero no por admirarlo, sino que, en fin... creo que la imagen lo explica bien ella sola:



Esto es una muestra del entorno y del camino que hay que hacer para llegar a las ruinas de las que antes he hablado. Hay que aclarar que actualmente no se puede llegar en moto, ni en coche, hasta las ruinas, sino que hay una zona de aparcamiento a unos 300 metros y, desde allí, andando.





Por cierto, como yo ya debería saber, pero lo olvidé, me permito dar un consejo: si en medio del campo hay ovejas y berrean, más temprano que tarde aparecerá un mastín enorme para indagar quién eres y qué haces. A mí me ocurrió, pero fue tan precipitada mi vergonzosa huida que no pude fotografiarlo (¿se hubiera
dejado?).

Mi ruta ha sido, como  suele decirse, en "plan tranki trail"; circulando despacio por el asfalto, recreándome en lo que iba viendo, parando mil veces para hacer fotografías; y circulando como he podido por los caminos de tierra (que ha habido unos buenos kilometros), dándome la vuelta sin sentir ningún pudor ni ninguna vergüenza cuando la cosa se complicaba. Tengo vídeos que han recogido mis cobardías en este tipo de conducción; pero como el objetivo no era ganar una carrera, sino disfrutar, éste objetivo si lo he conseguido plenamente y por eso lo pongo aquí; un poco por egocentrismo y un mucho para decir que de esta forma también se disfruta la moto.


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