Visiones de La Serena (Badajoz)


Esta es la primera ruta que tiene entrada en este blog porque esta es la primera ruta de la que tengo recuerdo documental y gráfico en esta nueva etapa de viajes con moto. Digo bien cuando digo viajes "con" moto en lugar de decir viajes "en" moto. La diferencia está en que en el primer caso la moto es solo el instrumento del viaje, es la máquina que me lleva de un lugar a otro, el atractivo está en el viaje, no en el instrumento; en el segundo caso, el placer es solamente montar en moto, sin importar qué haya a los lados de la carretera y, sin duda, tan bien es placentero este uso, pero lo que se  hace en estos casos no me parece que pueda llamársele viaje.



Este viaje lo hice en tres ocasiones, dos  en solitario en junio de 2010 y el verano de 2011 y la tercera en compañía de otros dos motoristas, durante noviembre de 2011. Transcurre por la comarca de la Serena, en Badajoz.  Sin duda esta zona es muy conocida  porque tiene especiales atractivos para viajar en moto: dispone de su particular "ruta de los pantanos", especialmente aconsejada durante la primavera (prohíbida en plena ola de calor veraniega) y durante el invierno es recomendable y aconsejable hacer un recorrido específico para ver las grullas, ya que este es un territorio de asentamiento durante su migración y en la zona
Plano de situación de La Serena
pueden verse imágenes espectaculares de estas  aves. Otro grandísimo atractivo de la zona son sus quesos y aceites, con denominación de origen propia y de reconocido prestigio.




Para conducir en moto, predominan las largas rectas, aunque también hay zonas donde se pueden enlazar bonitas curvas. Más adelante especificaré estos puntos.

En este mapa indico el recorrido que hice estos viajes:

Las tres rutas combinadas
En la primera ruta, inicié el recorrido desde la presa del Embalse de García Sola, donde ya se toma contacto con el tipo de carrreteras. Poco antes de llegar a la presa, en el cruce de la N-430 con la carretera que discurre junto al pantano hasta la localidad de Peloche, hay una zona de aparcamiento con unas vistas
magníficas y con carteles informativos sobre el lugar:



Se cruza la presa y se inicia una carretera de aproximadamente 18 km; son 18 km de curvas por una carretera estrecha, actualmente bien asfaltada y con escaso tráfico. Al principio, queda claro cómo es la carretera:

Carretera que lleva a Peloche


El entorno del  embalse de García Sola es espectacular;  aún en junio, cuando  los rigores del verano ya se dejan sentir en casi toda la región, puede verse el color verde de sus parajes; es como entrar en una especie de oasis. Estas son un par de muestras de la zona:





Se deja atrás este embalse y nos dirigimos al de  La Serena. Sus mejores vistas están en el Castillo de Puebla de Alcocer.  Este es un destino típico de las rutas en moto por la zona y, por tanto, muy visitado. El castillo domina toda la Serena y es visible desde gran parte de la región; las vistas son espléndidas; más en invierno cuando los pantanos rebosan agua y las praderas están verdes. En el mirador del castillo hay una cafetería, lugar idóneo para desayunar o comer admirando estas vistas desde su terraza.

Vista desde el Castillo de Puebla de Alcocer en verano

Otro de los embalses a visitar es el de Orellana . En Orellana La Vieja tenemos la única playa fluvial con Bandera Azul (eso en el verano del 2010), aunque hoy no era el mejor día para mostrarla ya que era un dia feo, nublado.


La Serena tiene otra cara además de la que se ha visto. En verano también  es una inmensa pradera amarilla, más bien es una especie de estepa; en primavera el color amarillo se torna verde y se convierte en una de mis visiones favoritas de Extremadura; pero la nieve, por estos lares, no se la conoce, por lo que faltaría la
imagen de La Serena cubierta de un manto blanco, sería perfecto.

Esta parte se llama "Los Llanos de La Serena" y es el hábitat de numerosas aves esteparias. Eso está haciendo florecer el turismo ornitológico; gente venida de todas partes se reunen aquí para intentar verlas; entre las más buscadas están la grulla en invierno y la avutarda, animal esquivo donde los haya, pero cuando se consigue verla en medio de sus ritos de apareamiento habrá válido la pena el esfuerzo. Existen puestos de observación y están marcadas sus zonas de paso.

Típico paisaje de la comarca


Como decía, en verano la zona es un auténtico desierto, no vi a nadie durante gran parte del camino.  Algunas de sus carreteras están en mal estado, pero eso no es problema alguno cuando se circula en plan "contemplativo"; además permite ver extraordinarios lugares:



El espectacular castillo de Puebla de Alcocer está siempre presente en la zona. Su imagen parece presidir la escena desde lo alto:



Dejando atrás esta parte del camino, ahora la intención era visitar dos pueblos que, por situación geográfica, rara vez aparecen en las crónicas. Son Sancti Espíritu y Peñalsordo, principalmente, unidos por la misma ruta y por varios pueblecitos más en el camino. Para llegar a ellos hay que pasar por una inmensa rotonda que tiene en medio, no una estatua, sino una montaña. La siguiente foto es la típica que todos nos hacemos en ese lugar (la "pirámide-montaña" que se ve al fondo es la rotonda):


En el camino hacia los dos pueblos mencionados se pasa por Riscos, Garlitos, Capillas y Zarza Capilla. Un par de imágenes de ellos, de Risco y de Capillas.




En el llano las carreteras discurren entre elevaciones del terreno, con vistas verdes del campo y curvas alternadas con inmensas rectas. Existe una bonita zona de curvas entre las localidades de Castuera y Benquerencia de La Serena.




Otros lugares de interés que bien merecen alguna parada más. Este es el castillo de Benquerencia de La Serena y la  iglesia de Palomas ( puro mudéjar).



Como dije al principio, esta crónica es un compendio de varias rutas. A continuación dejo unas notas de otra visión de la comarca de La Serena, realizada en invierno y con la finalidad de  la contemplación de uno de los mejores espectáculos naturales de nuestra región: la visión de las grullas en su entorno natural. Una
de las mejores zonas para este fin está en los alrededores de los embalses de La Serena. El mejor momento para ver las grullas es por la mañana muy, pero que muy temprano, cuando salen de sus dormideros y se puede ver la bandada despegar y remontar el vuelo recortada contra el sol naciente. Pero es una hora
intempestiva si no se duerme en algún lugar cercano; por ello nos conformamos con verlas ya posadas comiendo en los rastrojos de los arrozales o, mejor aún, en medio de la dehesa, que ya empieza a estar verde. Otro aspecto importante es fotografiarlas adecuamente, lo que supone transportar un equipo especializado, pero que sería incómodo llevar en la moto. Por ello, en esta crónica se pueden ver las pocas fotos que pude hacer con una calidad mínima usando una cámara compacta. Añado además, alguna foto de las avutardas por la dificultad que tiene el poder verlas y, sobre todo, fotografiarlas.




A finales de noviembre se pueden ver grullas  a cientos, posadas y volando, en grupos y en bandadas. Todo un espectáculo que merecería la pena hacerse debidamente: apostados en un mirador, sin prisas y en silencio. Quizás, los mejores sitios están en la carretera que une Valdivia con el embalse de Orellana y al
inicio de la carretera EX-116 en las cercanías de la población de Obando, donde hay un centro de interpretación dedicado a la grulla. Este lugar es ideal para hacer paradas: se puede comer un menú muy barato, se puede comer de "fiambrera" y también es un Albergue, donde por 6 euros la noche puede pernoctarse, convirtiéndose así en Un "campamento base" ideal para quien quiera recorrer la zona, quedando, además muy cerca de Guadalupe y su archiconocido Monasterio y sus casi desconocidas carreteras de acceso (alguno las considera un verdadero circuito).

Otro punto de interés en la zona está en un tramo de pista  que transcurre entre la EX-103, cerca de Puebla de Alcocer, y Orellana de la Sierra. Esta pista la dejo pendiente en mi libreta de rutas para repetirla y ampliarla un poco más adelante. Corre entre dehesas, sube, baja, gira, pero siempre, desde ella se pueden ver los encinares y la hierba verde, de un verde intensísimo, en algunos tramos. Con nuestro tipo de motos circular por ella es otro valor añadido; en sí la pista es fácil y permitiría recorrerla con cierta "alegría"; pero también es posible conducir por ella con motos de carretera, aunque sin tanta "alegría". La finalidad de hacer esta pista es conocer el "Puente Cogolludo". Este lugar no lo conocíamos, e incluso dudábamos que existiera, pero al llegar a él, al salir de una curva, quedamos sorprendidos: estaba lleno de gente y coches hasta el punto de que no era fácil aparcar. El motivo es la pesca del lucio. Esto también nos permitió ver bellos ejemplares de este animal, aunque "pescado" y con un futuro poco prometedor para ellos, su visión sigue siendo bonita. En los alrededores del puente existen unas ruinas romanas, que en esta ocasión no visitamos.


 Pues esto ha sido todo. Es una crónica poco convencional porque no sigue un itinerario y el lector interesado tendría que planificarlo; pero me ha parecido mejor juntar tres rutas en una crónica porque las tres tiene como base el mismo territorio y muestran, o al menos esa era la intención, tres visiones de una Comarca.

Saludos.











2 comentarios:

  1. Amigo, esta ruta sí la conozco yo bien.
    Mi familia es de Orellana la Vieja ,y tengo casa allí que uso como cuartel general para las rutas por la siberia extremeña´.
    Algunas veces invito amigos moteros de otras partes de España y no dejan de sorprenderse por estas tierras tan poco pobladas, sus carreteras y sus paisajes.
    Y el triunfo total,,siempre,,es la subida al castillo de Puebla.
    Por cierto vuelvo a ser eduardoxx,,intentaré aprender hacerme una cuenta de esas de google creo para no aparecer como anónimo.

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    1. Gracias Eduardo. Como tantos otros sitios de nuestra Extremadura, este también parece un rincón olvidado; pero no lo es para quienes tenemos deseos de conocer mejor nuestra tierra.
      Saludos.

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