Ruta de los quesos y la miel.

RUTA REALIZADA
En esta ocasión la ruta ha sido por el oeste de la provincia de Cáceres, lindando con la de Toledo.  Estas son la zona y la ruta:


La región por la que transitamos es conocida como Villuercas-Ibores-La Jara, declarada recientemente como Geoparque por la UNESCO dadas sus características medioambientales y geológicas. Abarca 2500 kilómetros cuadrados, unos 18 ó 20 municipios y una población de aproximadamente 15.000 personas.  Como puntos de interés destacan  la Cueva del Castañar en Castañar de Ibor;  el Estrecho de la Peña en Alía; la pedrera del Almonte en Navezuelas) y, por supuesto, Guadalupe con su impresionante Monasterio, el centro de la  "extremeñidad"  por excelencia.




Respecto a los productos típicos de esta tierra ¿qué decir de sus quesos de cabra? sencillamente que hay que probarlos. En la carretera EX-118, a su paso por Castañar de Ibor o Navalvillar, es frecuente ver la elaboración del queso en las puertas de las casas. En cualquiera de ellas es posible degustar, conocer y comprar alguna de sus variedades.



Vista desde Cerca de Berzocana
José con la fiambrera


La ruta la hicimos dos amigos en junio del 2010 a bordo de sendas BMW 650 GS. En mi caso el punto de inicio y fin estuvo en Badajoz, lo que significa que el recorrido fueron aproximadamente 600 km.

Decir que ha sido laaaaaarga...., aproximadamente unas 10 -11 horas encima de la moto. Pero, también decir que nos ha parecido bonita, muy bonita. Ninguno conocíamos esa zona a fondo y nos ha sorprendido el paisaje espectacular, yo creo que de lo más grandioso que hay en Extremadura; las vistas espléndidas; sentir durante gran parte del camino el olor a jara; ver el campo aún verde;...  ha sido un recopilatorio de un sinfín de sensaciones. Además, durante el recorrido,hemos tenido que ceder el paso a un rebaño de cabras en una carretera; mientras comíamos de fiambrera en medio de una sierra pasó a nuestro lado un ciervo (no me dejó fotografiarlo) y detrás de José (quizás no se dio cuenta) estuvo posado un bonito pájaro multicolor, quizás extrañado por ver a "humanos" por semejantes lugares; tuvimos que esquivar a "mamá perdiz" y 8 ó 10 perdigones que estaban de paseo por la carretera, totalmente ajenos a nuestra presencia y sin que pareciera que le importáramos mucho;  desde el cielo, azul intenso salpicado por unas bellísimas nubes de algodón, nos acompañaron durante todo el tiempo buitres, rapaces diversas y otros cuyos nombres no conozco; asistimos en directo a  boda de pueblo: una procesión de  vecinos que  acudían a recoger a los novios para luego escoltarlos a la Iglesia, siempre al son de bonitas jotas extremeñas;...




Las carreteras: la mayor parte estrechas, reviradas y con el firme malo, el territorio ideal para nuestro tipo de motos; otras, como la parte de la EX-102 y la EX-118 que tocamos, tienen un firme excelente y perfectamente pintado, pero.... creo que apenas encontramos 200 metros en línea recta ¡¡¡ qué barbaridad de curvas, no se acababan nunca¡¡¡¡. Calculamos que habremos hecho unos ciento y muchos o casi doscientos kilómetros de curvas. Pero eso sí, despacito, unas veces porque la carretera no permitía otra cosa, otras veces porque el espectáculo estaba en los paisajes y otras (al menos yo) porque "veía mala pinta" a algunos tramos.  Por tanto, las paradas frecuentes, en esta ocasión, eran obligadas.







Desde el mirador del Puerto de La Peña


También, como suele suceder a menudo, estuvimos perdidos un rato . Resulta que el navegador decía una cosa, pero un vecino de Navatrasierras decía otra; hicimos caso al vecino y un poco más adelante, cuando vimos un cartel que ponía "provincia de Toledo" empezamos a sospechar que algo no iba bien. Efectivamente, el TomTom tenía razón y el vecino no (rodeo de 76 km).

Boda en el pueblo



Ya dije que el centro de interés por excelencia de la zona está en Guadalupe, lugar de obligada visita y de obligada fotografía en la plaza ante la entrada al monasterio:


Guadalupe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario